[MORE INFO SOON]

Hakim Bey declara en II. Algunas ideas poético-terroristas que languidecen tristemente
en el terreno del "arte conceptual"
. [...] 3. Pega por lugares públicos una fotocopia volante, foto
de un bello muchacho de doce años, desnudo y masturbándose, claramente titulada: LA CARA DE DIOS.

Era 1984, y Bey en su arenga no hizo caso a las visiones de Stanley Kubrick (cómplice con la
NASA) proyectadas veinte años antes en 2001: A Space Odissey.
Hoy, immersas en la odisea global gracias a Internet, sufrimos la tensión del racismo nacionalista
producto del tsunami iconográfico, donde los modos de vida chocan más rápido de lo que sus
practicantes podrían resolver en comunión pacífica.
El nuestro es un estado donde los Estados declaran más alto y se declaran más firmes en las
decisiones con respecto a las nociones de género, apelando así al sujeto individual con la intención
de despertar la identificación o desidentificación del sujeto con el nacionalismo de estado.
En este estado ecléctico y convulso, las tecnologías se vuelcan en las visiones de Kubrik para la
buena esperanza: la definición y encierro precoz del género, las prohibiciones con el aborto, las técnicas
de embarazo in vitro, la tecnología ecográfica 4D. Todo garantiza que el futuro está bien, que lo tenemos
a buen recaudo, médicamente sano, emocionalmente durmiente y legalmente protegido.
Por eso, retomamos el rostro revolucionario de Bey y lo hacemos coincidir con el de Kubrick; lo
encapsulamos en gif y lo desparramamos por la red, a ritmo de Dolphins into the future: masturbación
fetal, andrógina, obscena, 4D, sin rostro.
¿Hipotecarme para abortar en el extrangero? ¡El futuro no os pertenece, hipócritas pedófilos!
Leed a René Schérer, cerrad la boca y abrid el ano.